sábado, 11 de diciembre de 2010

De un cumpleaños

Creo que mi objetivo de publicar todas las cosas que me recuerdan a ti se acerca a la imposibilidad... Podría escribir durante horas y siempre quedarme con la duda.Por eso quiero que veas estas fotos y que intentes resumir toda nuestra historia. Ya me encargaré yo de irte recordando todo. Coge este trocito de tiempo. 












          TE QUIERO PELUA
Nunca te has ido de aquí, sólo te has marchado un momentito. 
 


De un viaje

Es bastante normal, pero lo primero que se me viene a la mente cada vez que entro en el blog es el recuerdo del viaje a Barcelona, sin embargo me he resistido a ponerlo como primera entrada.
No te voy a decir nada que no sepas, pero marcó mi vida porque lo recordaré siempre. 
"Que miedo no?" Decíamos... Y aún lo sigo diciendo. Nosotras dos solas en aquella ciudad tan grande y tan llena de gente extraña, tan peligrosa y abismal! Pero sobrevivimos sin problemas y nos lo pasamos como nunca. Descubrimos cosas increíbles y vivimos pegadísimas  más de 120 horas. Hicimos en la ciudad cosas sólo nuestras.
Nuestro frío.
Nuestra salsa rosa.
Nuesta gran cama.
Nuestros vecinos pesados y borrachos en fin de año. 
Nuestros vendedores de marihuanahachisss
Nuestras ramblas que nunca visitamos.
Nuestra chica de ipanema en el barrio gotico.
Nuestro parque Güel. 
Nuestras fotos en el parque.
Nuestro Starbucks cada tarde.
Nuestras botellas de champange al aire.
Nuestro Kentucky mirando al mcdonald.
Nuestra tienda de libros. 
Nuestra amiga catalana de hijo en Fuerteventura.
Nuestro mercado.
Nuestro Razzmatazz.
Nuestra tienda Zara retrasadora.
Nuestro querido metro kilométrico.
Nuestro querido aeropuerto...
Y al final acabamos donde empezamos. Con cierto alivio por saber que estábamos a salvo y más orgullosas que nadie. Solo nosotras.




De una pasión

ARS GRATIA ARTIS
Pensar en arte es pensar en tí automáticamente. Y pensar en tí y en el arte es pensar en Boticelli, lo siento. No hay milésima de segundo que mire este cuadro y no te  recuerde sentada junto a mí en una de las mesas del instituto, con tu libro de historia del arte abierto de par en par, explicándomelo con detalle, con una pasión y un  gozo... Aún recuerdo cuando me decías que pasabas horas estudiando historia y que no te cansabas... Y mira tu por donde vas y te tatuas lo qe te tatuas. Haces bien. 





 Estos dos cuadros los he estado estudiando en historia. No te había dicho nada pero me acabo de acordar y lo quiero compartir contigo. Seguro que te encantan. 
El primero es de Friedrich y se llama "el caminante sobre el mar de nubes" aunque seguramente te suene o ya lo conozcas. Tiene un trasfondo tremendo ahí donde tú lo ves, tan "sencillito". Ahora te lo cuento. 
El segundo se titula "la muerte de Marat" de David. Por lo visto el señor del cuadro  era un famosisimo escritor de la época de la revolución francesa que murió escribiendo a favor de la libertad del pueblo. Pero te comento lo que he aprendido y de lo que seguro que aprenderás algún día. 
Hay un término en arte que es el de "sublime" (hay otro que me da mucho la lata que es el de "pintoresco" pero no me quiero enrollar")
Ambos cuadros,querida mía, son sublimes y te diré porqué. Los dos dan un miedo que te cagas, así de simple, pero atraen irracionalmente.
Ambos representan la fuerza de la naturaleza sobre el hombre y la necesidad de este de adaptarse a ella, la insignificancia del cuerpo humano frente a los fenómenos que le rodean. 
Es la naturaleza la que los lleva a donde están y la que hace que descubran aquello que deben descubrir. 
Irremediablemente, lo he relacionado con nuestra historia. Una fuerza enorme y majestuosa ha hecho que nos descubramos una a la otra y que nos querramos como nos queremos. Me da un miedo que te cagas, pero me atrae irracionalmente. 


viernes, 10 de diciembre de 2010

De los hechos

Después de la introducción se pasa a los hechos.
Sinceramente no sé por donde empezar porque realmente nada de lo nuestro tiene un principio. Podría comenzar con un "felicidades" o con un "que cumplas muchos más",pero la verdad, me da mucha pereza. No tendría sentido dicho de mi para ti porque podría dedicarme a desearte lo mejor durante horas sin conseguir acabar viva. 
Por eso, lo mejor que puedo hacer y lo que haré es regalarle a tu mente el olvido de todo aquello que no quiere recordar durante el rato que estés aquí leyendo. Quiero que el tiempo que te estoy regalando sea exclusivo para ambas, y que nada interfiera desagradablemente. 
Te diré como lo voy a hacer...
Cada vez que algo de nuestras historia me venga a la mente lo publicaré y dejaré constancia del porqué y del cuando, o no. No será siempre que pueda, porque sino no haría nada más de provecho, pero si cada vez que me sea posible y que mi ordenador me acompañe.



No te haces idea de las cosas que me recuerdan a tí. 


jueves, 9 de diciembre de 2010

De un reloj

Parecerá una tontería. Parecerá de bohemia, de exageradamente sentimental. Parecerá cualquier cosa menos lo que deseo que parezca, pero te aseguro que es lo mejor que puedo regalarte. Este año y sólo este he decidido regalarte mi tiempo.
Pero no un tiempo cualquiera como el que la gente va perdiendo por ahí o incluso ahorrando cual calderilla indeseada, hablo de un tiempo que quede plasmado y que puedas recoger siempre que quieras. Porque es un tiempo usado pero no trascurrido. Es él mi mayor tesoro, y tú la que más lo merece.  Porque cada vez que leas esto me verás escribiendo medio dormida, encima de mi cama con la única luz del Mac y sientiendo que los parpados pesan toneladas. Porque será así como harás que el tiempo no haya trascurrido.
Disfruta de tu regalo. Deja que transcurra por sí mismo.