Parece que por fin me he decidido a volver a escribir. Desde diciembre no lo tocaba, figurate.
La carrera me está matando, me quema poquito a poco por dentro porque hace que me olvide de todo lo que me rodeaba, me aisla y crea una única realidad alrededor de todos esos proyectos, maquetas y archivos de autocad. Y no solo la carrera como tal. Todo lo que la rodea, mis compañeros y amigos que en aquel edificio guardo, hace que me olvide más aún de lo que se encuentra fuera del campus.
Sin embargo, Alegoria mía, no hay campus, ni facultad, ni compañeros de clase que me hagan olvidarme de ti en ningún momento. Quiero decirte que si sientes que en algún momento no estás en mi cabeza acuerdate de que puede que no estes en el campus, pero mi cabeza siempre tiene espacio para un trocito de Madrid.
De tu compañera de vida







